sábado, 15 de abril de 2023

Taller sobre Cooperativismo Escolar

 El 1º sábado de julio de 2022  se dio comienzo al   1º Taller de cooperativismo escolar destinado a: personal directivo, docentes y alumnos de la carrera de Formación Docente. El mismo se dividió en 3 encuentros mensuales de 3 horas de duración cada uno. Se realizaron en el Normal 36, sito en Entre Ríos 2366. Al finalizar el mismo en septiembre se entregaron certificados con puntaje en curso de Formación Docente s/dto. 3029/12 (Normal Nº 36)

 Propuesta pedagógica:

Se propuso la realización de un taller sobre cooperativismo escolar con motivo de celebrarse los 20 años de la creación de la Red Cossettini dando a conocer la maravillosa experiencia llevada adelante por las hermanas Cossettini entre 1935 y 1950 en la Escuela Carrasco de la ciudad de Rosario. Con su realización, se generaron espacios de reflexión sobre las prácticas educativas cotidianas, motivando la creación de nuevas propuestas que hicieron foco en los intereses del niño.

 Se eligió el taller como metodología de trabajo porque permite aprender conceptos vinculándolos con nuestras prácticas cotidianas. Durante el mismo se dieron a conocer las ventajas educativas que tiene el cooperativismo escolar como herramienta pedagógica desde la mirada de Olga Cossettini en diálogo con las experiencias actuales de cooperativismo escolar en la Provincia de Santa Fe.

 El taller fue propuesto y diseñado por Mg. Alejandra Melina Ferrer a la Red Cossettini. La organización y puesta en marcha de la propuesta se trabajó en equipo con los siguientes miembros de la Red: Prof. Amanda Paccotti y Prof. Teresa Fornes.  

 En el taller se entregó de manera gratuita el capítulo V “La Escuela Viva” (1942) el cual describe con detalle como llevó adelante   Olga Cossettini una cooperativa escolar conformada por  estudiantes de nivel primario de la Escuela  “Dr. Gabriel Carrasco” Nº 69.  El capítulo fue reimpreso con formato de revista por la Red Cossettini con motivo de la celebración de sus 20 años de existencia, y con la colaboración del grupo Coinag y de su Fundación. 

Objetivo general:

  • Fomentar la creación de cooperativas escolares en establecimientos educativos por medio de la difusión de la experiencia llevada adelante por Olga Cossettini teniendo presente el cooperativismo escolar en la actualidad

Objetivos específicos:

  • ü Difundir experiencia en cooperativismo escolar llevada adelante durante 1935 y 1950 por Olga Cossettini en la Escuela Carrasco

  • ü  Brindar capacitación sobre cooperativismo, valores y principios, cooperativas escolares, marco legal del cooperativismo escolar en Argentina focalizando la temática dentro de la Provincia de Santa Fe

  • ü  Reflexionar sobre el momento actual en relación con el cooperativismo escolar y los alcances que tiene esta herramienta pedagógica.

  • ü  Generar propuestas de trabajo para implementar en establecimientos educativos teniendo en cuenta la mirada de Olga Cossettini en dialogo con las experiencias actuales de cooperativismo escolar.

 

Durante el taller se trabajaron conceptos básicos como cooperativismo, mutualismo, diferencias entre ellos. Principios y valores. Cooperativa escolar. Se expusieron ventajas y posibilidades que ofrece el cooperativismo escolar. Se detalló cuál es la realidad actual del cooperativismo escolar en la provincia de Santa Fe mostrando las diferentes formas de implementarlo en los establecimientos educativos. Por último, se reflexionó sobre la realidad del ámbito laboral y qué posibilidades concretas existen para llevarlo a la práctica en la escuela.

 

                                                                   Anexo

   1º encuentro 02/07/2022


 

 

2º encuentro: 06/08/2022

1º dinámica grupal: comprensión de los diferentes roles que hay en un grupo y la importancia que tiene la participación activa de cada miembro 

 

Los asistentes se dividieron en grupos y trabajaron sobre consignas específicas para analizar el Capítulo V del libro “La escuela Serena” para luego exponer frente al resto en afiche lo trabajado en conjunto.  En cada afiche se puede observar como la interacción genera diferentes formas de exponer, de organizar la información. Allí se cruzaron las miradas de cada uno poniendo en juego la comunicación, dando lugar a algo nuevo,  que se construyó en base a la interacción de cada integrante del grupo.

 Segunda dinámica grupal: Confección de afiches para exponer lo dialogado en grupo sobre el capítulo V de la “Escuela Serena”

 

 

Puesta en común:

Todos coincidieron en mostrar valores y habilidades que se entrelazan y se ponen en práctica a través de las diferentes comisiones que funcionaron dentro de la cooperativa. Palabras que se reflejan en todos o varios afiches:  confianza, autonomía, deberes cívicos, formación de ciudadanos, organización, solidaridad. 


 

Palabras que se registran durante el encuentro durante la exposición de cada grupo:

  • Ø  Imaginación: incrementada a través del trabajo conjunto para resolver problemas dando lugar a la creatividad de cada integrante logrando resultados sorprendentes que se potencian al sumar las habilidades de los miembros del grupo. 

  • Ø  Cultivar, producir, contribuir, ganar como palabras que se ponen en juego al realizar tareas con otros en beneficio de todos. 

  • Ø  Dibujos de manos, pies, corazones, tildes como forma de graficar lo que significa  el inicio  y funcionamiento de una cooperativa escolar: se pone el corazón en cada tarea realizada, cada tilde significa la concreción de las actividades y propuestas. Los pies visibilizan la acción, la dinámica que se genera cuando se implementa esta herramienta pedagógica. Su puesta en marcha da lugar a nuevas propuestas, nuevos caminos que se abren por la misma sinergia que se genera cuando se logra trabajar en conjunto poniendo las habilidades de cada uno en juego en beneficio de todos. 

Además, durante la puesta en común emergieron temas que permitieron reflexionar acerca de la importancia de: 

  • Ø  Escuchar: para conocer interés de los alumnos. Dar espacio a los estudiantes para que participen, para que se vinculen con otros:  interactuar, intercambiar, dialogar, construir, compartir. 

  • Ø  Se resalta también  la figura del Maestro (con M mayúscula) como guía indispensable dentro de ese proceso.

Con respecto a la cooperativa escolar:

·         Se reconoce al estatuto como necesario para organizar y dar un marco de acción dentro de la cooperativa. (A partir de qué)

·         Importancia de darle protagonismo a los niños para que puedan proponer, observar, involucrarse. La imaginación permite poner en juego la creatividad. Entran en juego las subjetividades de cada uno. 

·         Las comisiones que se crearon dentro de la Cooperativa, se las visualiza como espacios de participación que permiten realizar diferentes actividades en donde se ponen en juego distintos tipos de  habilidades, y a su vez, los estudiantes  tienen la oportunidad de elegir la comisión donde se sientan más cómodos.  Aprenden a distribuir tareas y a comprometerse con la realización de cada una.

 

 Afiches realizados por los grupos durante la segunda jornada


 

En síntesis, el capítulo V permitió visibilizar lo que significó dentro de la escuela Carrasco la puesta en marcha de una cooperativa escolar. El alcance de esta propuesta pedagógica dejó una huella en los alumnos, en sus familias, trascendiendo a la comunidad. El registro detallado de cada una de las acciones que se hicieron dentro de la cooperativa permitió que los asistentes del taller visualizaran: qué se hizo, dónde, cómo, con qué objetivo y los resultados de la implementación de esa herramienta pedagógica.

 

Tercera y última jornada del taller: 03/09/2022

En el tercer encuentro se analizó y  se  reflexionó sobre qué se puede hacer en cada establecimiento de acuerdo con los recursos disponibles y la viabilidad para llevarlo adelante teniendo presente como referencia la experiencia de Olga Cossettini en la Escuela “Dr. Gabriel Carrasco” Nº 69.

Al comienzo de la jornada se explicaron tres técnicas de análisis y planificación: metodología S.M.A.R.T, F.O.D.A y diagrama de Gantt. Luego los asistentes del taller se dividieron en grupos. Algunos trabajaron con análisis F.O.D.A, y otros con diagrama de Gantt. En el último tramo de la jornada se hizo una puesta en común de lo conversado en cada grupo, y entre todos se confeccionaron dos afiches. Uno utilizando análisis F.O.D.A y otro con diagrama de Gantt.

Trabajando en grupos en el patio del Normal Nº 36:


 

Puesta en común y confección de afiches entre todos en base a:

Análisis F.O.D.A:


 

 Diagrama de Gantt: Se confeccionó imaginando cuáles podrían ser las actividades por realizar para llevar adelante una cooperativa. En el afiche los nº representan los meses del año. Se detalló de esta manera porque permite que cada uno tome el nº 1 en el mes que decida comenzar a crear la cooperativa. Las x marca el lapso que puede llevar cada actividad. Este fue el resultado: 


 

 

Al finalizar el taller se hizo entrega de los certificados con puntaje en curso de Formación Docente s/dto. 3029/12 (Normal Nº 36):

 

 



 Haciendo clic en el enlace azul se puede descargar la nueva edición del texto de Olga sobre las cooperativas escolares, con prólogo de nuestra enRedada Mg. Alejandra Melina Ferrer

 La Cooperativa Escolar de Olga Cossettini

 

 

 

 

 

 

 

 

 



 

 

 

 

 

 




sábado, 11 de septiembre de 2021

Gabriela Mistral: la Maestra de América

 Gabriela Mistral conoció a Olga Cossettini a través de una amiga en común, Marta Elena Samatan. En 1939 la Mistral visita la Escuela Carrasco y dedica a Olga y a los alumnos de la experiencia de escuela serena su mensaje a los niños del litoral.

En homenaje a tod@s l@s Maestr@s, en su día, y en memoria de la visita de la poetisa a Olga Cossettini compartimos el siguiente material mistraliano.



Haciendo clic en los enlaces se pueden acceder a los siguientes libros para su descarga:

Obras Completas Tomo I

Obras Completas Tomo II

Obras Completas Tomo III

Obras Completas Tomo IV

Obras Completas Tomo V

Obras Completas Tomo VI

Obras Completas Tomo VII

Obras Completas Tomo VIII

Magisterio y Niño

Testamento Pedagógico

Bendita sea mi lengua. Diario Personal

Primeros Escritos: El Coquimbo

Primeros Escritos: La Voz de Elqui

Biografía por Marta Elena Samatan


Fuente: memoriachilena.cl

 


martes, 8 de diciembre de 2020

Las Damas De La Escuela Nueva Argentina

 La RED COSSETTINI, pone a disposición de tod@s l@s enRedad@s escritos fundamentales de las pedagogas argentinas que desde la corriente de Escuela Nueva buscaron transformar la educación de nuestro país.


Haciendo Clic en el nombre del libro pueden acceder a la descarga:

Florencia Fossatti: Alegato Pedagógico

Rosario Vera Peñaloza: Estudio Comparativo de los Sistemas Montessori y Froebeliano

Celia Ortiz de Montoya: La Crisis Espiritual de Nuestro Tiempo

Clotilde Guillén de Rezzano: Hacia La Escuela Activa

Luz Vieira Méndez: La Mujer En América Latina

Olga Cossettini:  La Escuela Viva

jueves, 5 de noviembre de 2020

4to Encuentro de Maestros Latinoamericanos en Casa

 


El 15 de octubre se llevó a cabo el 4to "ENCUENTRO DE MAESTROS LATINOAMERICANOS EN CASA" con la  participación de Ethel Batres Moreno de Guatemala quien nos habló del Maestro Juan José Arévalo Bermejo, Sidiney Peterson de Brasil quien contó sobre la relación entre las escuelitas de arte y Olga Cossettini y María Alejandra Diez, autora del libro "Experiencias Pedagógicas en diálogo: legado de Jesualdo", donde narra la relación existente entre este pedagogo uruguayo  y las Hermanas Cossettini y Marta Samatán.

Haciendo clic en los nombres de los artículos podrán descargar el material bibliográfico de estos pioneros de la educación latinoamericana:

JUAN JOSÉ ARÉVALO BERMEJO

PEDAGOGOS LATINOAMERICANOS: JUAN JOSÉ ARÉVALO

JUAN JOSÉ ARÉVALO: EL HOMBRE Y EL POLÍTICO

PEDAGOGÍA DE LA PERSONALIDAD

PENSADORES CENTROAMERICANOS: JUAN JOSÉ ARÉVALO


ESCUELITAS DE ARTES

ESCOLINHAS DE ARTE (TEXTO EN PORTUGUÉS)


JESUALDO

APUNTES PARA UN CURSO DE PEDAGOGÍA

sábado, 10 de octubre de 2020

Carta a una Maestra de Santa Fe de Jesualdo

 

El Litoral, viernes 14 de julio de 1939

Carta a una maestra de Santa Fe: ¿por qué sus niños no expresan su mundo interior?

Por Jesualdo

Entre las tantas cartas que los maestros, aquellos que se estremecen por una ráfaga de profunda inquietud, me envían, destaco ésta, hoy, especial para El Litoral, por provenir de esa tierra de llanos sembrados y largos ríos viajeros.

“…lo que nunca he logrado conseguir en mis niños, ni en éstos ni en los anteriores, es la expresión de su propio interior. Ellos dibujan lo que ven, lo que han visto (el caballito en que vienen a la escuela, la gallinita que cuidan, el nido que un pájaro construye en un árbol vecino, la compañera en las tareas diarias…). Salen al campo y en contacto con la naturaleza escriben y cuentan: del pasto mojado por el rocío, la perdiz silbando en los yuyales, el viento moviendo los maizales, el camino atestado de langostas.

No hay, como en los niños de Jesualdo, esa concentración en sí mismos; esa internación de los sentidos en el espíritu que la hace cantar a la nube, al pájaro, al mar, con música tan distinta. Yo me pregunto: ¿por qué? ¿Es que hay que conducir al niño a eso, cómo? ¿O es que aun este niño no tiene la libertad suficiente de desenvolver su interior?...”

Sabias reflexiones, intensas y adentradas preguntas desvelan este delicado espíritu de una maestra que escribe y cuyas observaciones quisiéramos reproducir en su vastedad, si nuestro interés fuera un curso. Aquí nos conformamos con desenvolver estas preguntas que por sí solas encierran casi un tratado.

Antes que nada, el paisaje que es el primer actor en la vida del niño. El paisaje que él ama, ante cuyo embrujo se extasía, de quien aprende los primeros compases de armonía y sentido creador. Cada niño vive la expresión, la primera que descubre, al contacto de su virtud. Hay en esto una intimidad de uña en la carne. Y un niño campesino ha de sentir y valorar aquello que está en su contacto, antes que otro, porque de él, cada hora, va construyendo su experiencia sensitiva. A veces sucede que el niño del campo, ansía el mar. Yo, buscándolo, partí un día de las tierras norteñas, pequeñito y solo, y ya no me he despegado más de él. Y en toda mi vida, el mar, símbolo o realidad, ha jugado el goce estético más íntimos de mis días. Recuerdo, incluso, que después de publicar mi primer libro poesías, “NAVE DEL ALMA PURA”, un poeta y crítico, decía: “¡Qué gran presencia del mar! El mar en el lecho de tu espíritu, no siente el cambio de lecho…”, cosa que, en verdad, interpretaba exactamente mi ansia de él en esa huida que hice de tierra adentro, mi suplicio.

En estos niños ocurre lo contrario. Costeros, sueñan con la tierra y el buey y la oveja y la espiga; los símbolos que serán su expresión, son esa realidad que no logran. Para el niño hay una realidad inmediata que está en permanente lucha con el destino de su intimidad, que labra su mundo interior, aquel que dice Tagore es necesario conservar a todo trance para sortear con felicidad, el otro. A veces esa realidad, le completa; en otras, le inhibe o le imita. Y si en los niños que fueron de nuestra escuela, hay por sobre los demás, un paisaje de nubes y mar y cielo, es, en primer término,  porque esos eran los elementos de su experiencia y en contacto de los cuales vivían  el sentido de sus transformaciones. Y eso que antes que nada. Lasa y llanamente, el canto al agua que corre, al río que murmura, a la ola que llega, al camino que se aleja, a la tierra florecida que acarician, al pájaro que conocen y exaltan. Pero esto mismo, lo primero. Los elementos que en su desnudes hieren sus sensibles medios cognoscitivos. Y aquel está el principio de las cosas  que hemos de encarar siempre. ¿Acaso se puede pensar que a todos hiera de la misma manera la presencia de un pájaro, o la danza de las espigas en las cañas del trigo, o el aparecer y desaparecer de un camino, loma abajo, cuesta arriba? ¿Es idéntico el placer estéticos de sus juegos, proporciona la misma experiencia a todos, exalta el mismo recuerdo, cava el todas las almas con la misma altura su sentido expresivo? No puede ser, y siéndolo, en tal caso, sería la negación de la creación. Los niños son impresionados de distintas maneras por los elementos que los rodean. A cada uno ofrecen su particularización, ya afectiva, ya simplemente ornamental, ya íntimamente orgánica.  Eso mismo se demuestra en mi libro, con la crítica en las composiciones en que el maestro diseña el motivo, combina los elementos y determina su ejecución. Nada de eso. No hay mejor modelo para cada uno, que su propia experiencia cognoscitiva frente al hecho y la señera canción que de él extraiga con ojos y bocas y manos personales.

Justamente aquí empieza la tragedia e incomprensión del maestro frente al espíritu que se rebela por dar su conocimiento, el que logra extraer con sus medios del espectáculo que vive.Y aquí, aquí mismo, empieza el alto muro de las imposiciones formales. De las disposiciones reglamentarias. De las leyes de la metodología y de la pragmática monárquica del maestro.  El niño opinando, el niño pensando con sus experiencias, el niño exaltando con su boca? ¡Nada, no! Ya se ha dicho suficiente sobre el pájaro, y la nube y el mar y la espiga, ya se ha dicho… Y entonces  aquello: “copien la composición “El pájaro”; lean la lección “El pájaro”; escriban lo dicho sobre el pájaro”. Y el niño ejecuta, pasivo elemento de una actividad en que todo está coordinado para que aprenda el maestro y no el niño. Tanto lo hace, que un día hasta se olvida que habló del pájaro, que soñó o quiso soñar con un pájaro que no existía…

Mi niño ha venido llorando de la escuela. Ha habido “Composición”. Se les ha hablado de “La mariposa”, tema de redacción. Se les ha dicho lo de siempre… “que vuelan con alas muy bellas, que andan entre las flores, que aparecen en primavera, que…”  se les ha dicho todos esos lugares comunes que nada agregan ni como conocimiento, ni como información, ni como belleza. Luego, aun, se les ha colocado en la pizarra algunas palabras “para ayudarlos”, terminología, manida, servil, agotada: “engalana, revolotea, penal…” ¡oh! Y los niños, en su totalidad, realizan su composición de idéntica manera, con igual trivialidad, carentes todos de un solo rasgo que denote que ellos tienen cabeza y palabras y sentidos que vibran frente a la criatura de la naturaleza. Todos, no. Hay uno que también se rebela a su tiempo. Mi niño ha hecho la suya. Y ha dicho cosas muy infantiles, pero muy bellas en su simplicidad angelical… “son pedacitos de cielo caídos sobre los arboles”, por ejemplo. Y en todos los lugares en donde el niño ha hecho su símbolo, su imagen, con alegría creadora, tan propia y natural en todos los niños del mundo, el lápiz rojo e inexorable de la señorita maestra ha hecho su surco sangriento. ¿No es ésta exactamente la imagen de mi propósito?

No es el hecho de que hagan o digan lo “que ven…” Todos hacen y dicen, antes que otra cosa, lo que ven; el caso contrario sería falso, absurdo y anormal.  Pero es que, cuando al niño se le asienta sobre su responsabilidad creadora, se le estimula con fe en su responsabilidad frente al hecho que comenta o vive, se le pone bien firmemente los pies sobre la tierra y luego se le dice: “estírate lo que puedas, que incluso tocarás el cielo con la cabeza; sí, tocarás!”, se produce, no el milagro – como a veces un tanto irónicamente se me ha dado a entender – se produce lo lógico. Los elementos naturales, su primer conocimiento, asentados perfectamente bien en su coordinación mental y espiritual, van adquiriendo una más alta significación. Ya no le interesan como realidades de cuerpo presente, sino como motivos de semejanzas, como  pretextos para dar de su mundo, el ahincado conocimiento, ese que asegura Gilbran “lo tenemos semiadormecido en el alma”.  Y entonces los sentidos se corren para adentro. Ahí él tiene su mundo: sus enanos, o sus hadas, o sus concretas realidades depuradas de tragedia y sufrimientos. Y ahí entran, ahora, nuevos elementos para la danza de su conocer, estos miríados amores que recogieron antes sus ojos, sus cuerpos. Pero para esto es necesaria una aptitud de contacto vivo con las cosas. Una adentrada compenetración de sus oficios, de sus alturas, de sus sentidos en la vida. Sólo así, cuando todo este conocer y entender se hace aptitud en su vida, y se torna, con un amoroso entendimiento y comprensión de sus vidas, vital, sólo así se consigue “la internación de los sentidos en el espíritu” y su fruto, es una expresión concentrada y severa, ya que, por lo demás, no podrá ser de otra manera. ¿Qué función ha de desempeñar el maestro en estas relaciones? Antes que nada, ha de fortificar la razón de ese amor por las cosas en los niños; ha de enseñarles a descubrir el total valor de una espiga, su contenido material, humano y su sentido de alegoría en la canción. Pero tan finamente, que el niño sólo descubre qué relaciones tiene esa florecilla del campo, con la sencillez, o la boca o el pecho humilde. Después exaltará en los niños esa aptitud de vivo contacto. Las cosas que vive el niño deben formar parte de su identidad humana, totalmente, siempre, absolutamente. Las cosas “han de estar”  en el niño como el agua en el mar. Luego ampliará el sentido de la palabra que nos relaciona con esos mundos. Hay una palabra agotada, fácil, trivial, que no agrega nada al conocer y amar y gozar. Si decimos la  “mariposa es bella” en todas las bocas, en todos los días, en todas las tierras, será exactamente eso y nada más que eso: la mariposa es bella. Pero hay otra palabra que tiene límites insospechados para el mejor y más íntimo entendimiento de nuestra expresividad, de nuestro drama expresivo y esa siempre dará un matiz nuevo, una experiencia reciente a nuestro conocer. Cuando hablo de “la mesa” en un sentido general, lo objetivo desplaza todo otro concepto; así, “la mesa de trabajar, de comer”, pero si extiendo ese concepto de lisura, de amplio horizonte, al mar… “la mesa del mar”, enaltezco y profundizo y agrego, además, belleza  a la expresión. Esto todo así, dicho en pocas y ligeras palabras. Y a esto no cuesta nada ir. Porque el niño es esencialmente imaginativo y analogista. Su expresión desde que empieza a hablar es por imágenes. Ud. comprenderá, amiga, que el niño que dijo esas cosas en nuestra escuela, lo hizo después de siete u ocho años  de ejercitación de su expresión. Y sobre todo, lo hizo desde el primer año de clases. Trajo pura, de su casa y de sus relaciones, esa magnífica carga de virtudes expresivas. Y la escuela, ¡vea qué sencillo!, la escuela, se dedicó a conservarle y enriquecerle esa carga, nada más… porque nada mas era necesario hacer. La escuela no mató con composiciones modelos, ni con palabritas “para ayudar”, ni con sucedáneos de malos libros “de lecturas para niños”, no mató su expresión. Y ellos, comparando, cada día se afianzaban más en sí mismos. No se aflija, porque al año, sus niños no hayan conseguido esa concentración espiritual y profundidad de expresión. Enaltezcamos cada día lo que hagan; enseñémosle a comparar, a criticar y a juzgar; reafirmémosles amor en su fe, en cada hora; y, sobre todo, no les mezquinemos esa disciplinadísima libertad interior, mundo de altas responsabilidades que el niño sabe cargarlo con dignidad envidiable, y tengo la seguridad de que esa diferencia que usted ha notado, lo confiesa, de un año a otro, al cabo de algunos años será como de entonces a ahora. Y su expresión será fluida, severa y honda como la de aquellos nuestros niños, ahora, muchos de ellos, excelentes escritores y ya maestros de doctrina, pensamiento y expresión particulares.

 

Jesualdo

El ejemplar del diario EL LITORAL se encuentra en la Hemeroteca del Archivo de la Provincia de Santa Fe

La maestra que le escribe la carta a Jesualdo es Haydée Guy de Vigo.






La Solidaridad nuestra guía

 “2025 LA SOLIDARIDAD NUESTRA PREMISA PARA CAMINAR CON EL LEGADO COSSETTINI” “Y cuando la maestra ayuda a sembrar y a recoger; cuando ayuda ...